Época micénicaEn la
primera parte de esta narración, contamos que, al mismo tiempo que florecía y se expandía la cultura minoica, una serie de etnias de origen indoeuropeo (entre ellos los jonios) invadieron la península griega. Mientras los eolios (la otra gran etnia) se quedaron por el norte dedicándose al pastoreo, alrededor de los montes de Macedonia y el monte Olimpo, los jonios se desplazaron hacia el sur. Hacia el 1700 a. C. los jonios, que eran muy numerosos, ya habían ocupado toda la península.
Durante la ocupación, los jonios, cuya cultura no era nada sofisticada, asimilaron la de los pueblos en los que se introducían. Así, alrededor del 1600 a. C., en el sur de la península griega, existía una cultura que mezclaba elementos jonios y minoicos. Entre otras cosas, los dioses minoicos entraron a formar parte del panteón jónico. Sin embargo, debido al gran número de jonios, la lengua cretense pasó a un segundo plano y, poco a poco fue desapareciendo.
Los jonios también fundaron sus propias ciudades como Atenas, Argos, Tebas y Micenas. Las ciudades jonias, que generalmente habían sido construidas por tribus distintas, eran independientes unas de otras y estaban gobernadas por un rey. Los reyes jonios eran, por lo general, valientes y aventureros y se dedicaban a la piratería y al pillaje.
Durante el periodo que va desde (aproximadamente) el 1600 a. C. y el 1100 a. C., la ciudad de Micenas se convirtió en la más rica y poderosa de las ciudades jónicas. Por ello, a ésta se le conoce como época micénica.
Hacia el 1500 a. C. los jonios desarrollaron su propio sistema de escritura. Para ello modificaron el lineal A para que se ajustara a las ncesidades de la lengua jonia. El resultado fue una escritura que llamamos "lineal B" y que, una vez descifrada, ha resultado ser una transcripción silábila de una forma antigua de griego bajo una forma parecida a la escritura lineal A.
Después de que, en el 1450 a. C., la flota cretense quedara debastada por la erupción de enorme volcan (¿no os acordais?, lo contamos
aquí) los jonios conquistaron la isla y se hicieron con el control del Egeo. Como consecuencia de esta invasión, los cretenses pasaron a hablar jonio y a escribir en lineal B.
Una vez que arrebataron el control del Egeo a los cretenses (y acabada, así, la época minoica) los jonios realizaron grandes expediciones de piratería por mar llegando hasta el mar negro (por el este) y a Italia (por el oeste). En estas expediciones invadieron ciudades y establecieron colonias en algunas islas del Egeo, Asia Menor e Italia. Principalmente importante fue la toma de la ciudad de Ilión, situada en el estrecho que separa el mar Egeo del Negro y que controlaba el rico comercio del Mar Negro.

Hacia el 1200 a. C. una serie de pueblos arrasaron el Asia Menor destruyendo el imperio hitita (que hasta entonces había tenido el control de casi toda esta región) para luego echarse al mar e invadir, saquear y destruir todo lo que se encontraban a su paso. La historia de estos pueblos es todavía un misterio. Se sabe que llegaron hasta el Imperio egipcio que, a duras penas, consiguió detener su avance. Como llegaron del mar, los egipcios los llamaron "Los pueblos del mar". A su paso, desde el Asia Menor hasta Egipto, los pueblos del mar arrasaron la península griega.
Después de que el imperio hitita fue destruido por los pueblos del mar, el hierro (cuyo control había estado en manos de este gran imperio) se extendió llegando hasta el norte de la península griega. Allí, los dorios (una de las tribus eolias) aprendieron a fundirlo y a hacer poderosas armas capaces de atravesar los blandos escudos de bronce. Una vez armados (tal vez con el deseo de hacerse con el control de las fértiles tierras del sur, o empujados por la expansión de algún pueblo como los pueblos del mar) los dorios comenzaron a invadir la península griega terminando de destruir las ruinas que habían dejado los pueblos del mar y dando fin, hacia el 1100 a. C., a la época micénica.